viernes, 23 de enero de 2015
Ya estamos en Thailandia!!!.
Última mañana en Camboya y de nuevo madrugón pues a las 8 nos pasaban a reoger. Desayuno, maleta, no dejarse nada y al bus.
En unas 3 horitas nos plantamos en la frontera de Poipet, entre Camboya y Thailandia en un viaje tranquilo y bastante cómodo. Una vez allí rápido control de pasaportes y sello de salida de Camboya y trámites de entrada a al nuevo país.
Para el control de entrada si que nos tocó esperar mucho, casi hora y media de cola. Todos los buses desde Siam Reap llegan a la vez y nos juntamos un montón de turistas.
Pasado el trámite y ya en en tierras Thailandesas nos esperaban para cambiar de bus, esta vez una minivan de 14 plazas, que nos llevaria a Bangkok. Fuimos bastante cómodos y entretenidos con un chino que iba solo y aunque con cuatro palabras en inglés hablaba con todo el mundo, jajaja...
En cuatro horitas largas, incluyendo la caravana para entrar a Bangkok, nos dejaron en la zona de mochileros, pero estaba vez no nos quedamos por allí, tenemos casa !!.
Cogimos un taxi para ir donde viven Artur y Mónica, primos de Carol, que llevan unos meses viviendo aquí. El taxista fué encantador, nos iba explicando cositas con su poquito inglés, nos dejó en la mismisima puerta y hasta nos compró unos plátanos fritos en un puesto callejero para el camino.
Y ya estamos con la family!!!. Que ilusión vernos a tantos kilómetros de casa...Nos enseñaron el pisazo que tienen con unas vistas chulísimas de la ciudad, la piscina del edificio con su jacuzzi ...que más podemos pedir.
Salimos a cenar a un sitio cerca de casa, sopa de wantons con cangrejo, calamar a la parrilla y un postre buenísimo típico aquí, arroz con leche de coco y mango natural, la bomba!!!.
Y a dormir que mañana aquí es día de trabajo, ellos a sus asuntos y nosotros a informarnos del visado para India. Por la tarde nos vamos a pasar el finde con unos amigos suyos a un pueblito a las afueras de Bangkok, genial!!!!.
miércoles, 21 de enero de 2015
Templos de Angkor: dos días más.
Puntualmente empezamos el día a las 5.15h. de la mañana donde nos espera nuestro conductor del tuc tuc, si de por sí no es la alegria de la huerta, imaginad a esas horas, jajaja...
Con fresquito nos dirigimos a hacer el recorrido corto: ver el amanecer desde Angor Wat, después seguir recorrido visitando el conjunto de Angkor Thom formado por Baphuon, la Terraza de los elefantes, la Terraza de Leper King y Bayon. Seguidamente Banteay Kdei, Ta Prohm y acabar de nuevo en Angkor Wat.
El recorrido se le llama corto porque la distancia entre templos es pequeña, pero los templos son enormes la mayoria y nos dimos una buena paliza a andar.
Aun era de noche cuando llegamos al acceso a Angkor Wat, pero aquello eran las Ramblas un domingo por la mañana, que de gente!!. Nos colocamos donde nos pareció que podia ser buen sitio frente a lo que supuestamente era la fachada principal tras la cual sale el sol, ya que verse no se veia nada.
Siendo casi las 5.45h empezó a clarear con lo que divisamos las primeras siluetas de las torres más altas, y el cielo empezó a tomar colores preciosos. A la vez los disparadores de las cámaras y los flashes de la multitud allí reunida iban a un ritmo increible. A cada minuto que pasaba la imagen de Angkor Wat se iba haciendo más visible en sus detalles. Fué muy bonito estar allí para vivir ese amanecer.
Volvimos al tuc tuc, después de reponer fuerzas, para ir a Angkor Thom. Cuando llegamos había poquísima gente e hicimos un recorrido casi en solitario, lo cual le dió un punto muy especial al momento. Hicimos como no un montón de fotos, hasta que llegamos a Bayon donde fundimos la bateria de la cámara, suerte que tenemos dos.
El Templo de Bayon es fácil de explicar en cuanto a lo que ves, pero muy difícil de lo que sientes cuando estás allí. Son 54 torres y 216 caras sonrientes enormes esculpidas en cada uno de sus cuatro lados. Allí ya habia mucha más gente, pero aún y así disfrutamos de lo lindo de la visita, ...es simplemente impresionante.
Seguimos la visita por otros templos donde cabe destacar Ta Prohm, conocido por sus árboles que crecen sobre las piedras del templo y por la película Tomb Raider donde Angelina Jolie interpretaba a Lara Croft. El Templo no está en gran estado pero tiene una magia increible la combinación arquitectura y naturaleza. Los árboles enormes que se encuentran en el templo han tomado parte de él con sus raices como si fuera un pulpo agarrando su presa, formando unos conjuntos increibles. Nos colamos por pequeños pasadizos en busca de lugares más apartados de la mayoria y encontramos estampas imposibles...fué bestial!!.
El calor hacia ya mella y el madrugón se notaba, sólo nos quedaba un templo, pero era el más grande, Angkor Wat. Accedimos a él por la puerta opuesta desde donde vimos el amanecer, y nos encontramos una fachada enorme e impresionante. Pasamos varios patios que lo rodean y fuimos subiendo diferentes niveles. Pasillos enormes, grandes ventanales con columnas de piedra, detalles increibles esculpidos en puertas , columnas, frisos...uno no sabe ni donde mirar. Es estado de conservación es magnífico pues nunca se ha dejado de trabajar en él, algo que no ha ocurrido con el resto de templos.
Llegamos a su punto más alto por una escalera empinadísima. Desde algunas de sus ventanas se puede observar todo el conjunto que rodea el edificio y que te hacen sentir muy pequeño, si el templo ya es enorme de por si, sumado su entorno lo convierte en la estructura religiosa más grande del mundo.
Nos sentamos a la sombra un rato para descansar justo delante de una de sus fachadas laterales...la vista desde ahí lo hacen imponente.
Atravesamos toda la zona de acceso al reciento formada por jardines y pequeños edificios hasta llegar a la puerta principal del muro desde donde se atraviesa el enorme foso de agua de más de 5 kilómetros que rodea toda la muralla. Una última foto desde allí nos despide por hoy de los templos.
Regresamos al hostel, comimos algo enfrente y a dormir un ratillo de siesta bien merecida.
Hoy teniamos una cita para cenar: Martín y su mujer. Conocí a Martín, un tipo interesantísimo y gran conversador, en el Camino de Santiago en el año 2013, coincidimos juntos en varias etapas y forjamos una buena amistad que hemos ido manteniendo desde la distancia con contactos por whatsup y facebook. Lo que son las casualidades, él con su mujer, Carola, han venido a pasar sus vacaciones entre Tailandia, Camboya y Vietnam, justo en las fechas que nosotros estamos por aquí, y finalmente hemos coincidido en Siam Reap.
Que grande fué volver a vernos, unos argentinos y unos españoles en Camboya, es de chiste. Pasamos una velada muy amena hablando de viajes y experiencias, pues ellos son gente de mundo y grandes viajeros también. Si nuestros planes de viaje no cambian Argentina será nuestro destino final, ojalá allá podamos visitarlos. ( Por cierto Carola y Martín, se nos olvidó hacernos una foto del encuentro!!!, que despiste el nuestro).
Después de nuestro batido de frutas diario nos fuimos al hostel a dormir, falta nos hacia.
Nuestro tercer día en los templos fué bien diferente, nos lo montamos a nuestra manera. Alquilamos unas bicis y nos fuimos tranquilamente peladeando hasta allí.
Lo principal estaba ya visto, pero pedalear por la zona bordeando los templos tenia su encanto, más cuando llegamos a Bayon, el de las caras, y vimos que casi no habia nadie!!!.
Aparcamos las bicis y allá que nos fuimos. Volvimos a quedarnos impresionados y pudimos disfrutar de más detalles, incluidas unas paredes de su muro exterior con unos grabados en piedra espectaculares.
Al salir buscamos una buena sombra donde nos montamos un picnic de lujo, bocata de sardinas con tomate!!!...
Seguimos pedaleando un rato, pero eran horas que el sol pegaba duro por lo que nos sentamos frente al templo de Baphuon, a la sombra, un lugar muy tranquilo y una vista preciosa..tanto relajaba que alguien se durmió allí mismo, jijiji...
Un café con hielo para refrescarnos y ya a tomar camino de vuelta,pasamos por algún templo más y como despedida pasar de nuevo frente a Angkor Wat, icono de los Templos de Angkor.
Pasamos por el hostel a ducharnos, devolver las bicis y dar una última vuelta por Siam Reap, siempre muy animada por la noche. Unas compras en el super para el viaje de mañana y a dormir.
Mañana a las 8 nos vamos en bus a Bangkok, allí viven unos primos de Carol, y en su casa nos instalaremos unos días mientras tramitamos el visado para India ( gracias Tete y Mónica).
Ha sido nuestro último día en Camboya justo cuando hoy se cumplen 100 días que salimos de Barcelona !!!, increible como pasa el tiempo.
Dejamos atrás un nuevo país, un lugar en el que hemos estado más de lo previsto inicialmente, pero que nos ha gustado mucho: principalmente la estancia en la isla y los Templos de Angkor. Ciertamente se ve que es un país más pobre que sus vecinos, con más gente pidiendo por las calles, pero increible que viendo su historia de hace pocos años, la destrucción que tuvo por parte de los Jemeres Rojos y Pol Pot, haya podido sobrevivir a ello y salir adelante. Sus gentes son parte de su gran valor, son gentes muy amables, con una fácil sonrisa y que cuidan bastante al de fuera.
Aw kohn por todo Camboya, el amanecer en Angkor wat, sus templos y las puestas de sol en Tonsay Island quedarán siempre en nuestro recuerdo.
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