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jueves, 11 de diciembre de 2014

Ya estamos en Vietnam!!!


Xin chào Vietnam, ya estamos aquí!!!!.

Salimos del hotel de  Kunming prontito dirección a la estación Este de autobuses que se encuentra a las afueras. Para ello tomamos dos buses urbanos, y una buena caminata, pues en el primero nos pasamos una parada de largo y tuvimos que volver hacia atrás andando.

Compramos el billete a Hekou, y en 10 minutos salimos. Hekou es la última ciudad china en este paso fronterizo con Vietnam y se encuentra a unas 6 horas de Kunming.
El viaje tranquilo, con pelis en chino todo el rato, claro, que al final acabas mirándolas aunque no las entiendas. Una parada de 20 minutos para comer algo y dos controles policiales por el camino al pasar los peajes, el último casi llegando a la frontera. Somos los únicos occidentales del bus, junto a un chico de Sri Lanka, pero a los únicos que nos preguntan donde vamos es a nosotros....formalidades burocráticas suponemos.

Al llegar a la estación de autobuses de Hekou hay unos 6 kilómetros hasta la frontera, por lo que hay que coger un taxi hasta allí, el chico de Sri Lanka nos dice de compartir uno los 3, ok!!..

Llegados al control de pasaporte, mientras hacemos la cola, muy poco rato pues apenas hay gente, este chico nos comenta que vive en Londres hace 10 años y que está en China por negocios, y le hacia gracia pasar a Vietnam ni que fuera un día, pues al día siguiente se volvia a China, y como el visado se lo pagaba la empresa, pues aquí que se vino. Nos pregunta que donde vamos y que cuanto tiempo hemos estado en China, etc...al decirle que vamos a Sapa, y sabiendo él que el sitio es bonito, casi se viene, pues no tenia hotel ni nada en Lao Cai.

Pasamos el control de pasaportes a la salida de China, donde el funcionario de guardia nos repasa durante 5 minutos el pasaporte de arriba a abajo, pero si ya nos vamos del país!!.





El paso fronterizo es curioso, pues la división la establece el rio Honghe, y se ha de cruzar a pie el puente sobre el mismo,  desde un país al otro. Allí hemos encontrado una larga cola de vietnamitas cargados con grandes fardos que vienen del lado chino hacia Vietnam, pero nuestra cola era otra más tranquila.

Aquí la cosa ya ha cambiado al entregar el pasaporte, pues el señor al ver que era de España dice: futbol!!!Barcelona!! Messi!!...eso, eso..nosotros somos vecinos de Messi, le dice Carol, jajaja...




Una vez ya en tierras vietnamitas lo primero era conseguir Dongs, su moneda oficial, y en un cajero próximo hemos sacado lo que nos ha dejado, 2.000.000 millones!!!...somos vietnamitas ricos!!...bueno, no es verdad, lo que pasa es que el cambio no es muy beneficioso, 1 euro= 26.000 dongs aprox.

Delante del cajero nos hemos despedido del chico de Sri Lanka, que dudaba hacia donde tirar, mientras que nosotros teniamos claro que nuestros siguientes  objetivos eran dos: la estación de autobuses y la de trenes que están juntas.

Según habiamos leido, y así no los han confirmado en un hotel donde hemos preguntado, las estaciones están a 1 km de la frontera, y hemos decidido ir andando, aunque por oferta de taxis, mototaxis, taxis eléctricos no era...no, no thank you, we walk!!... ya nos miraban con cara rara, ya.

El kilometro debia ser , como decimos por  Catalunya, de pagés, osea que más bien eran dos o casi tres, pero hemos llegado  y de paso visitado parte de Lao Cai por el camino, sin ningún encanto, por cierto. Hemos cambiado los pocos yuanes que nos quedaban y hemos pasado por la estación de trenes a comprar el billete para el domingo de Lao Cai a Hanoi, pues en Sapa nos tocaba sino comprarlo por agencia, y más caro, claro está. Al llegar nos asaltan unas mujeres para que les compremos los billetes, pues aquí hay empresas privadas de trenes además de la oficial, pero nosotros firmes y directos a la taquilla.

A pocos metros vemos la estación de autobuses, llamémosle descampado, con un minubus que destaca por su luminoso letrero en la parte delantera, Lao Cai-Sapa. En pocos minutos salimos habiendo pagado 28.000 dongs cada uno!, para hacer un recorrido de casi 40 kms, una ganga. Además el autobús era muy nuevo y cómodo comparado con lo que hemos cogido en China. Buena música vietnamita todo el camino, y buena la niebla que nos recibe por el camino...no se veia nada de nada, y al llegar a Sapa igual, osea que entre que es de noche y la niebla, aunque teniamos un mapa del pueblo en el móvil, nos ha costado dar con el hotel, que se encuentra casi a las afueras. De camino, y como no  lo encontrábamos, una mujer que pasaba nos indica, en prefecto inglés,  que no lo conoce, pero que ella va a un hotel un poco más arriba, y que desde allí podemos llamar por teléfono y que nos confirme donde están, que guay!!...

Al final no ha hecho falta pues un señor de ese hotel nos ha dicho que estaba 100 metros más arriba...menos mal!!.

Una vez llegamos nos encontramos un señor mayor atabiado con un gorro tipo ruso, bien abrigado, y con chancletas con calcetines,  que con una gran sonrisa, y sin palabra de inglés,  nos entrega la llave, en un papel nos muestra la clave del wifi, nos pide los pasaportes y llama a la dueña por teléfono para que con ella confirmemos las noches que nos quedábamos.
Nos acompaña escaleras arriba e insiste en llevar la maleta de Carol,ostia cuando la coge, casi lo tumba, jajajaja,...pero el tio ha subido como un campeón.

Al llegar arriba nos enseña la habitación, nos da unas toallas y  con gestos nos dice que esas son para la cara, nos enciende los interruptores y los apaga para que veamos como funcionan,  nos muestra la ventana para que veamos que da a la calle y todo ello sin para de reir el solo....buenísimo..nos da la mano a los dos y se va.

Al cabo de 10 minutos..toc,toc..llaman a la puerta. El amable señor nos trae un calefactor de aire caliente, y nos enseña  como y donde enchufarlo, ...mientras no para de reirse ,claro, jajaja....que majete!!...

Mientras sigue lloviznando y la niebla cerrada parece que va para largo, veremos a ver que tal amanece mañana.




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Zhaijian China, Xin chao Vietnam


Parece que fué ayer que llegamos a  China y ya han pasado 58 días incluyendo los 3 días en Hong Kong. Finalmente ha llegado la última noche en este país, mañana a primera hora cogemos un bus que nos lleva hasta Hekou, frontera con Vietnam, para de ahí pasar a Lao Cai, donde un bus nos acercará en una hora a Sapa, nuestro primer destino vietnamita.

El último día en Kunming nos lo hemos tomado con mucha calma. Nos hemos levantado tarde y hemos dedicado la mañana en el hotel a reservar habitaciones para Sapa y Hanoi, y confirmar que visitaremos, comparar precios de excursiones para ver si las hacemos por nuestra cuenta o por agencia, etc.

Nuestra principal misión del día, además de lo dicho, era recoger los visados de Vietnam en el consulado. Llegamos puntuales a las 5 de la tarde, pues el recibo avisa que sólo se pueden recoger entre las 5 y 5.30, ¿raro,no?. Después de hacernos esperar unos 10 minutillos , aparece finalmente alguien por la ventanilla y nos los entrega...yupiiiii!!... todo arreglado, Vietnam, vamos allá!!!.



Tenemos 30 días de visado para estar en el país, por lo que vamos a tener muy en cuenta los que dedicamos a cada sitio, pues ya no disponemos del margen que nos ofrecia el visado de China, pero el país es más pequeño.

No es fácil resumir en cuatro líneas los días pasados en China, pero lo intentaremos.

De entrada decir que el país nos ha gustado, y mucho. Claro está que ha habido sitios que nos han gustado más que otros, y que seguro que nos hemos dejado de ver algunos otros que deben ser preciosos, pero nos vamos encantados con lo que hemos visto y vivido.

El país que hemos conocido nos ha sorprendido en muchos aspectos, y con todo lo que habiamos leido antes de venir!!... pero también nos ha confirmado muchos otros y las hemos vivido en primera persona.

Nos hemos encontrado un país muy avanzado y hasta moderno en algunas cosas, y por otro lado anticuado y anclado en el tiempo, donde lo tradicional se percibe a cada momento en aspectos como la religión y la gastronomía, y la modernidad se refleja en móviles en mano a toda hora y construcciones de grandes edificios por doquier.

Ciertos comportamientos de la sociedad china confirmamos que son verdad, y a diario los vives y sufres: escupen a todas horas, se cuelan sin ningún rubor, no respetan ningún orden ni cola, gritan mucho cuando hablan, comen muchas veces y muy rápido, no saludan ni al llegar ni al salir de cualquier sitio,...

No son para nada críticas a esos comportamientos, comprendemos que son aspectos propios de esta sociedad, y los hemos respetado como visitantes que hemos sido, y hemos aprendido que si haces cosas como ellos no se molestan, osea que alguna colada nos hemos pegado alguna vez, jajaja...

Es difícil que un chino te ofrezca una sonrisa, ya sea en la compra de un billete de tren, en un super, comiendo algo, o preguntando una dirección en la calle, pero sí son predispuestos a ayudar, a su manera y con sus maneras, pues el idioma es una gran barrera. Sin embargo, en lugares donde nuestra presencia ha sido una sorpresa por no estar acostumbrados a ver occidentales, las sonrisas  y los saludos han sido constantes...y las fotos también.

Hemos llegado a la conclusión por lo vivido en estos días que son muy busca vidas y grandes  currantes, pues aquí los horarios son amplísimos y creemos que a bajos sueldos. En cualquier tienda o restaurante trabaja muchísimo personal, pero muchísimo. Las calles, y hasta las carreteras están llenas de gente barriendo y vaciando papeleras, aunque es una pena que los propios chinos sean poco cuidadosos en ese tema, no tienen problema en tirar cualquier cosa al suelo o por la ventanilla de su coche, y aún y así nos hemos encontrado ciudades bastante limpias.

El tema tráfico es para darle de comer aparte, y eso que nos queda por visitar paises donde aún es peor. Aquí la ley de que el primero que llega pasa es la que se impone, los semáforos se respetan hasta que de repente se dejan de respetar, los pasos de peatones son simples rayas en el suelo, y las motos campan por donde quieren y como quieren, sin casco, tres subidos a la vez, por la acera,...pero vamos que ellos así lo tienen organizado, y si les va bien, pues adelante.

En cuanto al turista es un tema en el que no acabamos de encontrar muy bien el término medio. Hay que tener en cuenta que el principal ingreso por turismo lo proporciona su turismo nacional; auténticas legiones de grupos se mueven cada día por los lugares más turísticos todo el año, y para ellos está principalmente montada la infraestructura.

En algunos sitios nos ha parecido que les da lo mismo que el turismo no chino les visite o no, y ahí entra el handicap del idioma, pues aunque es cierto que muchos letreros en calles y lugares turísticos están en inglés, luego te encuentras que en una oficina de información turística o la recepción del hotel no habla nadie inglés.

Sin embargo en otros lugares la visita de un turista es la posibilidad de ingresos extras, y aunque no hemos vivido situaciones de mucha presión por comprar algo o coger un taxi, te das cuenta que parece que lleves el simbolo del dolar en los ojos.

El contacto de tu a tu, en nuestro caso, ha sido muy inferior a lo deseado, sobretodo por el idioma, y cuando encontrabas en la calle alguien que te habla en buen inglés, cuidadín, pues algo te va a querer vender ( nos ha pasado varias veces, y las guias ya avisan del tema). Habria que añadir que quizás son poco dados a conversar y bastante suyos, pero aprovechamos mucho cuando estuvimos con Hamson en su hostel de Yangshuo, pudimos preguntarle sobre temas como religión, el hijo único, el respeto a la familia y los mayores,...

Importante destacar que hay dos cosas básicas para explicar y que forman parte de su dia a dia: una es la fiebre que tienen respecto a los móviles, ya sea para hablar, chatear, hacerse fotos, y sobretodo para ver series y películas,  y la otra es que cualquier momento y lugar es bueno para comer o para quedarse dormidos...ya no hablamos sólo de los que aprovechan los viajes en bus o metro, sino los que están ante un mostrador de una tiendecita, una peluqueria, o sobre una moto en una esquina.

Nos vamos de aquí con cierta pena, nos habiamos acostumbrado tanto a estar aquí que ya no les veiamos ni con los ojos rasgados, jajaja..

Gracias por acojernos estos dias, por seguir siendo como sois, y por habernos dejado disfrutar de las maravillas que teneis en vuestro gran país. Xiexie a todos!!!.




Kunming: dos dias de contrastes.


Estos dos últimos dos días en Kunming han sido contrastados en algunos sentidos, os contamos.

El lunes amanece un día feucho, frio y gris, y a pesar de ello , y siguiendo nuestros planes, tomamos la combinación de dos buses que nos llevan al Templo de Oro, situado a unos 6 kms de Kunming.

Por contra el martes el sol nos  visita de nuevo, que ganitas teniamos, y visitamos las colinas del Oeste, concretamente la Puerta del Dragón en Xishan, a unos 15 kms de Kunming, combinando también dos autobuses.

Primer contraste: pasamos de chaquetas y frio de 12 grados de máxima y 6 de mínima bajo un cielo plomizo, a un día de sol precioso con temperaturas dignas de la ciudad de la eterna primavera.

Por lo que habiamos leido en la guia, el Templo de Oro es una construcción de bronce que toma su nombre por el color que refleja cuando le da el sol, junto al templo una serie de pabellones y palacios, la torre de la campana, y varios  jardines, todo enclavado en una montaña.




Cuando llegamos, las escaleras nos reciben y nos invitan a ir montaña arriba, pasamos un par de puertas y llegamos a un pequeñito templo, muy bonito, rodeado de una muralla. Seguimos camino y vemos el indicador de la torre de la campana, así como los jardines que lo rodean....entonces ¿el templo donde está?...pues el templo era el templito que acabamos de visitar..buff, bueno , de bajada lo volveremos a ver de nuevo.

 La torre de la campana, a la que se puede subir, no tiene mucho encanto, y las vistas desde arriba tampoco son gran cosa, y con el día que hace, menos.





Al bajar vimos alguno de los jardines que rodean las construcciones. Hay jardines de camelias, el más grande de China, rododendros, magnolias, etc...el problema es que no es la mejor época del año para ver jardines, aunque en el de camelias habia bastantes en flor, y otras partes de los jardines eran bonitas.




De bajada hicimos una segunda visita el templo, por aquello de buscar detalles especiales.  Bueno, es una pasada ver un templo completo de bronce, con figuras muy chulas, pero vamos...que nos dejó un poco frios. Esperabamos algo más espectacular, pero claro después de ver tantos templos en China, nos hemos vuelto muy exigentes,jiji...

Bajamos a buscar los buses para ir dirección al hotel.




La puerta del Dragón es una pequeña parte de Xishan, eso sí ,de las más altas. Una montaña del oeste de Kunming a los pies del lago Dian, un lago enorme de más de 40 kms de largo. En la misma montaña hay,  a medida que asciendes, varios templos, pero decidimos ir directos a la cima!!. Con ello esperábamos una visita muy concreta y cortita...pues res de res ( nada de nada).

Al llegar al pié de la montaña tomamos un bus interno que nos deja a medio camino de la cima, y previo paso por taquilla quedan dos maneras de llegar arriba, o con un telesilla o andando...




Tras un paseito agradable de 15 minutos con las primeras vistas del lago empieza la subida en serio, una escalinata  continua durante la que pasas pequeños pabellones y templos, y una vista preciosa del lago y la ciudad de Kunming.

La parte final es la más espectacular, pues una vez pasas la puerta del Dragón, encuentras unas grutas excavadas en la montaña, con el acantilado por un lado y unas escaleras empinadísimas de frente. Esas galerias, del año 1600 aprox, fueron excavadas por unos monjes taoistas, y acaban en unas pequeñas plataformas con unas vistas increibles.










De todas formas yo habia visto cuando llegabamos al pié de la montaña un pabellón en la cima que tenia una posición privilegiada, y aquello no era, por lo tanto por allí debia andar. Por encima de la última plataforma había una escalera que lleva hasta el telesilla, ¿ y si miramos a ver si por allí se sube?...siguiendo el camino llegamos al pie del telesilla, 2280 metros de altura!!... y un plano de la zona nos dice que a un km se hallá el pabellón, cuesta arriba claro...total ya que estamos aquí, ¿ subimos , no?.

Y desde luego que subimos....más escaleras ( según un letrero, el camino le llaman el de los 1000 escalones). Como pasa cada vez que remontas una montaña, la recompensa es enorme. Al llegar al pabellón la vista es una pasada: el lago, las montañas, la ciudad,...y un sol espectacular. Aprovechamos para comer y hacer unas buenas fotitos.











Y como todo lo que sube baja, habia que deshacer lo anterior. Como nos habiamos quedado con ganas de más y el día acompañaba, en vez de coger el bus hasta el pié de la montaña bajamos todo andando. Buena caminata de unos 10 km en total, osea que al coger el bus agradecimos poder sentarnos. Pero aún habian más ganas de andar, osea que en vez de cambiar al segundo bus, nos apeamos y volvimos andando hasta el hotel por un camino que habiamos hecho el primer día y así de paso repetir cena en el mismo sitio.

Segundo contraste: cuando crees que te espera algo espectacular te quedas chafadillo al ver que tus expectativas no se cumplen, mientras que cuando algo te sorprende gratamente ante la espera de algo normalito, la sensación de haber vivido un gran dia te hace sentir genial.

La tarde posterior al templo de Oro fue dedicada primero a un ratito en un parque ante un tímido sol que apareció finalmente para hacer tiempo antes de ir a la pelu para Carol, una horita larga de sesión que acabó con muy buen resultado, y que pasamos distraidos por la curiosidad que le suponia a ellos y sus clientes nuestra visita doble por allí. Cena, paseito para ver a los chinos en el parque bailar sus coreografias y a dormir.




La tarde de la puerta del Dragón fué muy corta, porque se nos hicieron las 6 saliendo del parque, más los casi 45 minutos de bus, más la caminata, más la cena...osea que más que tarde, se nos convirtió en noche de golpe. Cena y al hostel.

Tercer contraste: como nos hemos tenido que quedar a dormir dos dias más en espera del visado de Vietnam, nos planteamos buscar un hotel más barato, pero al final en el mismo hotel hemos cogido una habitación más barata, principalmente porque no tiene ventana. Pero la nueva es un poco más grande, tiene una cama doble en vez de dos individuales, y todo el frontal del baño es de cristal....transparente!!..la otra era ahumado, pero está no....ya nos pasó lo mismo en Suzhou en otro hotel de la misma cadena. VIVA LA INTIMIDAD!!!.

En resumen....no hay dos dias iguales, pero si hay dias que dices: hoy vida, me has sorprendido.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Kunming: un dia curioso bajo el frio.


La ciudad de la eterna primavera hoy no ha venido, en su lugar ha veniddo la ciudad de un frio que pela. Ayer día de 20 grados y sol para ir en manga corta y hoy día gris, feo y frio ( unos 6 grados de media).

Al ver el día que hacia y que la lluvia parecia iba a aparecer sí o sí, aunque luego ha sido no y no, hemos cambiado el plan inicial para hoy.

Sin mucha prisa, como ayer, salimos del hotel dirección a un parque que tenemos cerca, a ver que tal el ambiente...pues como el día, soso y gris. Parece que a los chinos los días así tampoco les gustan , pues el parque estaba casi desierto...algún músico suelto, algunas familias y poco más. Después de dar una vuelta por el solitario y otoñal parque, cogemos el bus para ir a otra zona de la ciudad donde hay dos pagodas, la del este y la del oeste, aunque la guia decia que no tienen mucho interés.




Tras caminar un rato largo, al bajar del bus, vemos ya una de las pagodas, está bastante bien conservada, y delante de ella sale una calle peatonal al final de la cual está la otra pagoda, allá vamos.



Cuando estábamos llegando vemos desde lo lejos una tarima desde donde un chico hablaba y cantaba a todo volumen por el micro y un montón de gente recogia cosas que lanzaba..¿que será?..vamos a descubrirlo!!... entenderle no entendiamos nada, pero a cada momento lanzaba pastas de dientes, cepillos, sobres de la suerte, pulseritas...la gente se tiraba como locos  a por ello...y nosotros también, jajaja...al final la bomba..saca unas cajas con unas tablets y ya la gente se tira al pie del escenario como fieras hasta que....había que soltar la pasta, claro...osea que algunos tomaron retirada...y nosotros...también, jijiji...



Vimos la pagoda del oeste por fuera, ya que no se puede visitar el interior, y entramos a un centro comercial que habia justo delante a dos cosas: una a comprar
el desodorante , yupiiii!!!, lo encontramos, caro, pero lo encontramos, y otra a hacer un pipi, jijiji....no sabeis lo que nos están salvando los baños de los centros comerciales, y además estos baños eran de lujo asiático!!.



Como el día no era para hacer picnic, cambiamos las tornas, lo hariamos a la noche y ahora a comer algo calentito: alitas de pollo a la barbacoa, berenjenas asadas, arroz con verduras y noodles estilo boloñesa china, todo muy bueno y barato, en un sitio muy modernete y limpio, y con un inglés muy aceptable.

Al salir de allí encontramos unas callecitas con muchos puestos de pulseritas, tes, etc...rodeando una plaza de la cual salia una música discotequera a un volumen altísimo...¿que será?...allá que vamos...Pues era un lugar muy curioso y animado...una pista cubierta donde chavales jovenes patinaban, decorado con luces de colores y música discotequera...y donde la mayoria patinaba solamente de espalda...son de cuidado estos chavales!!!.




Saliendo a la plaza de nuevo, donde no habia nadie, ooootra curiosidad,.. un chico vestido de traje blanco típico de artes marciales, marcándose unos movimientos con una vara de 2 ó 3 metros, con la música de los patinadores de fondo...que imagen más surrealista, y que poco sentido del ridículo tienen!!.



Desde ahí hemos seguido subiendo la calle, hasta dar  justamente al lado opuesto de donde estuvimos ayer, por lo que cada vez la zona se convertia en más comercial, donde los grandes almacenes lo invaden todo, y donde la Navidad se muestra de mayor manera en sus decoraciones. Después de otro uso del baño, salimos a la calle a buscar el bus de vuelta al hotel, pero con aquello de  que vamos hasta la otra parada y vemos zonas nuevas, nos hemos dado una caminata de miedo.




Llegados cerca del hotel, y tras comprar algo de fruta para la cena, quedaba cumplir la última misión del día: David va a cortarse el pelo.

Tenemos una pelu cerquita del hotel por la que pasamos cada día, tenia buena pinta y siempre habia gente, total que esta mañana al pasar hemos preguntado cuanto cobraban...15 yuanes!!!!( 2 euros). Os prometemos que el sitio está genial, bien moderno, el chico muy moderno también, vamos que nos daba buena espina...le dijimos que a la tarde volviamos, pues aunque sea domingo, aquí todo está abierto.

Al llegar a la puerta, enseguida nos reconoció, claro, y nos hizo sentar mientras acababa a un chico. Todo esto sin nada de inglés más que alguna palabrilla suelta, por mucho que en el rótulo de la fachada ponga Hair Salon, jajaja...

Al acabar con el chico, cuando fué a pagar,  los dos nos quedamos pendientes de lo que pagaba por si por la mañana no le habiamos entendido, pero no...efectivamente pagó 15. Era el momento de pasar a la acción, una foto del antes del corte, y a la zona de lavado...¿ a ver si el lavar va aparte?...bueno, ahora ya estamos en el ajo. Al momento el chico se acerca con móvil en la mano y con el traductor me escribe que como quiero que me lo corte...le indicamos con gestos que bien corto, y le señalo la máquina y le hago un dos, refiriéndome a la medida...enseguida me entiende, va a buscar la caja de la " moto" y saca la chuchilla del 2, que yo creo que no la habia usado nunca, jajaja...y manos a la obra. Se nota que el tio tiene el asunto controlado, chas, chas,...pero por si acaso Carol iba controlando de cerca el  corte (va muy bien, va muy bien me decia). Cuando da el corte por acabado me dice, en chino, que como lo veo, o eso entiendo,..ok, ok...perfect!!... se rie y me dice que pase de nuevo al lavado, ¿ otra vez?...si que hemos visto que al otro chico se lo lavaban al acabar, pero claro, su mata de pelo post corte, no es la mia!!...pues nada, a lavar de nuevo...y ahora sí finito...y al pagar, pues sí,  15 yuanes por todo!!...como les puede salir a cuenta.



Viendo que son muy majos y profesionales hemos aprovechado para preguntar si a Carol la podrian teñir y que le costaria, pues en otros sitios de China le pedian al cambio lo mismo que en Barcelona, y sin saber como vas a quedar.

En seguida a sacado una carpeta con los colores y nos hemos puesto todos a intentar entendernos lo que Carol queria, y digo todos porque como el traductor del móvil no le funcionaba, acabamos hablando con una clienta que sabia algo de inglés, y ella traducia al chico...finalmente nos ha dado un precio muy bueno, 100 yuanes, y mañana, como dan lluvias, y el horario es muy amplio, le toca sesión de pelu a Carol.

Ya en el hotel, un picnic en la habitación, un skype con nuestro amigo Noni de Madrid ( que genial poder estar en contacto con todos tan facilmente) y a descansar.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Kunming: última parada en China


Después del viaje en tren desde Guilin de 20 horitas, y sumando todos los anteriores, nos hemos hecho unos expertos en esto de viajes largos, pues es que se nos pasan volando.

Llegados a Kunming y tras dar unas vueltas hasta encontrar el bus hacia el hotel, y el mismo hotel después, una vez instalados salimos sin perder tiempo a cumplir uno de nuestros principales objetivos al venir aquí: tramitar el visado para Vietnam.

Después de una buena caminata, llegamos al Consulado, un poco de la señorita Pepis, donde tras rellenar las solicitudes en una fotocopia un poco cutre salchichera, nos dicen que lo tendremos el miércoles próximo por la tarde, y que nos cuesta 400 yuanes a cada uno; si lo queremos el lunes 150 más, o el martes 100..cada uno, por lo que lo  dejamos para el miércoles, no nos viene de dos dias.

Aprovechamos el camino de vuelta para pasear por la ciudad,a  la que llaman la de la eterna primavera por su buen clima durante todo el año.

Unas compras en el super y una buena cena de arroz con verduras y cerdo en salsa, antes de llegar al hotel a descargar las compras. Como era pronto nos acercamos a una plaza cercana a ver el ambiente y nos encontramos con los típicos grupos que bailan con música a toda pastilla ( habia unos que bailaban al son de un pasodoble, pero bailando a lo chino, buenísimo), niños con patinetes, gente haciendo gimnasia, y hasta un chico vestido de karateka haciendo artes marciales...como se lo pasan!!.

Ya de regreso, a planear el día siguiente.

Nos levantamos, no con mucha prisa, y vimos que la jornada nos regalaba un sol espléndido, y ¿ que hacen los chinos un finde si hace bueno?..al parque!!!.

Cogimos un bus, porque aquí es el medio de transporte público por excelencia, y nos fuimos al Parque del Lago Verde Esmeralda, al norte de Kunming. El parque lo componen una sucesión de lagos, unidos por puentes,  pabellones y jardines.



No más llegar nos encontramos, además de con un montón de gente, con la principal atracción del parque en estas fechas, pues resulta que por Noviembre empiezan a llegar miles de gaviotass de pico rojo a instalarse aquí durante el invierno, y a la gente de la ciudad les encanta y van al parque a verlas y darlas de comer.




Con todo ello nos encontramos una laguna enorme llena de barcas de paseo y miles de gaviotas por todas partes. Agolpadas en puentes y barandillas, la gente les da de comer y las gritan con tal de que levanten todas el vuelo formando un espectáculo que ciertamente es una chulada.

A todo ello hay que sumarle montones de puestecillos de comidas y bebidas, nuevamente los grupos que bailan, la mayoria con trajes muy vistos de la región suponemos, otros que tocan música tradicional china con instrumentos locales, otra zona donde en un muro la gente pega montones de hojas, no las entendemos claro está, pero lo hemos visto en algun otro parque en varias ciudades y diriamos que corresponde a gente desaparecida, pues varias tienen fotos. En otro lado del parque hay gente que diriamos, con ocupaciones variopintas:  igual te venden un tapón para un desagüe, que una tapa para una olla, hay quien quita la cera de los oidos, otros que te hacen una caricatura dibujada,...pero el sumum es los que exponen un cartel bien grande vendiendo un nicho o una tumba, y si lo hacen vestido de militar y estirado en una moto, ya es para darle de comer aparte, jajaja...






Después de haber hecho nuestro picnic al solecito, hoy con fresas de postre!!, y recorrido el parque, nos acercamos hacia la parte más comercial de la ciudad. Tiendas, y tiendas, y más tiendas. De casualidad dimos con una calle con edificios muy antiguos, algunos rehabilitados, otros no, y donde habia muchos puestos que vendian cachorritos de perros, gatos, conejos, escarabajos,...y muchas más tipos de tiendas y negocios...curioso.







Más adelante vimos una plaza de esas que te recuerda en que país estás por si te habias olvidado. Y hablando del país, como no una muestra más que lo hace singular, un vendedor ambulante de tortugas en medio de la calle...aquì se vende de todo.




Llegados al centro de la ciudad, entramos al Carrefour a hacer unas compras, acompañados por villancicos en inglés como música de fondo, y con las cajeras con gorritos de Papa Noel...la Navidad se acerca..

Pudimos encontrar por fín de nuevo latas de atún, y compramos unos quesitos...habia algún queso más pero o era en lonchas, o carísimo. Ah, vimos galletas de la Gullón, que las hacen en Aguilar de Campoo, Palencia, jijiji...pero salen carillas.

Aquí hemos visto que hay muchas patatas, y por la calle hay muchos puestos que las frien y las sirven aderezadas con especias...hemos caido en la tentación, ha sido un rico tentempié antes de cenar.

Al bajar del bus cerca del hotel hemos investigado la zona para cenar algo y hemos acabado dando con un lugar...sencillo y casero podriamos decir, ideal,para dos platos de noodles salteados con verduras y huevo, y unos dumplings de carne a la plancha.

Y de ahí al hotel a descansar, que parece que no, pero hemos andado un montón.
Por cierto, con el cielo superdespejado, hemos visto una luna llena chulísima.