domingo, 8 de febrero de 2015

Cuatro días por el valle de Kathmandú



Después de unos primeros días por la caótica y contaminada capital, nos apetecia mucho una desconexión total, y aprovechamos la cercania del  Valle de Kathmandú para visitar varios pueblos y recorrer sus montañas. Además tendriamos la posibilidad de ver la cordillera del Himalaya y bonitas vistas.

Salimos en bus local hacia el primer destino: Bhaktapur. Teniamos muy buenas referencias del lugar por parte de Artur y Mónica que estuvieron aquí hace unos años, y también por lo que habiamos leido en blogs, y realmente es una maravilla de lugar.

Bhaktapur es una ciudad que en su día fué capital del reino y que tuvo gran poder económico por estar situada en el paso de los comerciantes entre Tibet e India, y mantiene una plaza principal, Durbar, de gran belleza y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Para acceder a todo el centro histórico se debe pagar una tasa de 15$ , pero por suerte al pasar por el control no había nadie y todo eso que nos ahorramos, jijiji...



Después de encontrar alojamiento para esa noche e instalarnos salimos a recorrer la ciudad antigua. Y tenemos que decir que desde que llegamos nos entusiasmó, es una ciudad que parece que se haya quedado viviendo siglos atrás, y sino fuera por algunas motos que circulan, diriamos que estabamos en la Edad Media.





Calles de piedra, edificios preciosos y antiguos, plazas llenas de historia, y una gente con una vida muy tranquila y pausada. Salirse del recorrido más turístico nos adentró  en todo eso.

Una de sus plazas más curiosas es la llamada Plaza de las Vasijas, pues en ella se encuentran artesanos que realizan sus obras en barro allí mismo y donde las ponen a secar al sol. Es una maravilla verles trabajar y ver sus obras expuestas en medio de la plaza.





Otra plaza con historia es la Plaza Taumadhi donde se encuentra el Templo Nyatapola el templo más alto de todo Nepal con sus cinco pisos, flanqueados cada uno de ellos por unas figuras, cada figura del piso superior es ,según explican, diez veces más poderosa que las del piso inferior. La cercania de nuestro hostel nos permitió además desde su terraza tener una vista del Templo privilegiada.





La Plaza Durbar es la gran joya de la ciudad. La forman varias pagodas, templos y el Palacio de las 55 ventanas. Allá donde mires de la plaza ves un rincón donde harias fotos sin parar: los detalles de los templos, la puerta dorada, las estatuas vigilantes de los templos,...es una maravilla de lugar!!!.







Paseando por sus calles vimos un coche con unos novios, mujeres tejiendo lana con ruecas, limpiando cereales, o unos hombres jugando a las cartas y gente muy amable y cordial.





A la mañana siguiente, después de desayunar en la azotea del hostel con vistas a la ciudad, pero con un día un poco gris, nos fuimos a buscar el bus que nos llevaria a Nagarkot.

Es un pueblecito a más de 2000 metros de altura, en lo alto del valle, que tiene gran fama por sus salidas y puestas de sol ante la cordillera del Himalaya, así como la naturaleza que lo rodea.

Para llegar a él, el bus local tuvo que remontar empinadas y serpenteantes carreteras que nos dejaban ver, ahora con un día algo más claro, un paisaje rural precioso.

Nada más llegar vimos que aquello sí que era un pueblo con todas sus letras, y aunque tiene muchos alojamientos para turistas, su vida y sus comercios son de pueblo de montaña y de puro  Nepal.

A pié de bus un lugareño nos ofreció sitio donde dormir, fuimos a verlo y nos gustó por las vistas desde la habitación, estaba limpio y además pudimos regatear hasta llegar a un buen precio por las dos noches.



Nos fuimos de paseo hasta una torre de observación, un mirador vamos, que hay a las afueras de Nagarkot para ver las vistas desde allí. El paseillo eran casi 5 kilómetros de continua subida, pero llegamos. Una vez arriba las vistas eran de 360 grados, lo que permitia una gran visión, la pena es que habia algo de niebla en las montañas y no se veia apenas el Himalaya, pero si todos los valles, bancales de arrozales y cientos y cientos de casas y pequeñas aldeas por todas las laderas.







Ya de vuelta llegamos al pueblo justo a tiempo de la puesta de sol. La vimos desde un montículo donde la mayoria de guiris se acercan a hacer sus fotos mientras niños del pueblo intentan vender imanes y postales.




Una cena bien calentita, pues al irse el sol el frio aprieta y a descansar. Y para combatir el frio, pues en ningún sitio hay calefacción, nada mejor que una copichuela de un whisky made in Nepal y fanta de naranja ,comparado en el super , en la habitación, jijiji....

A la mañana siguiente después de desayunar salimos de excursión  por la zona con mapa en mano. Hacia un buen sol, aunque la dichosa neblina de las montañas seguia ahí.

Hicimos un recorrido por un parque forestal lleno de grandes pinos, hasta que dimos en lo alto de un pueblecito, Kattike,  desde donde se veian unas vistas increibles. Ninguna foto, por  buena que fuera, mostraria lo que teniamos delante.






Seguimos camino dirección a otro pueblecito desde donde por una pista y haciendo un recorrido circular deberiamos volver a Nagarkot. Pero una vez en Danda Gaon no hubo manera de encontrarlo, ni preguntando, hasta que al final vimos a una chica bajar por un sendero y al preguntarle nos dijo que por ahí podiamos volver. Y así lo hicimos, y tras una buena subida llegamos al hostel de nuevo.





Para la puesta de sol subimos primero a la terraza de un hotel muy chulo que está en alto y desde donde vimos los picos más altos del Himalaya nevados, impresionante!!.






Luego nos bajamos al lado del pueblo a ver la puesta de sol, muy bonita de nuevo, apesar de la neblina, y a cenar donde ayer; un sitio pequeñito supercasero y donde cocinan de miedo y sirve las mesas un chavalito supereducado y que cuida mucho los detalles. Acabamos el whisky de ayer y a dormir bien tapaditos.

Nos levantamos bien pronto para ver amanecer desde el balcón de la habitación, desayunar y ponernos a andar. Nuestro camino iba desde Nagarkot hasta el Templo de Changu Narayan, unos 12-14 km nos dijeron, todos por caminos de montaña.

El día empezaba fresquito pero soleado y algo más despejado, por lo que pudimos ver mucho mejor el espectáculo del paisaje.







La primera parte del camino transcurria por una zona rural donde se sucedian las casas a la puerta de las cuales sus habitantes hacian su vida ajenos a nuestro paso: cocinaban, cortaban leña, cuidaban sus animales,...como mucho algunos nos contestaban a nuestro saludo: NAMASTÉ!!...dura la vida en aquellos lugares y con recursos mínimos.

Paramos a descansar cerca de unas  casas y una niñita monísima se nos acercó, y que como muchos repetia sin parar las frases en inglés para pedir cosas a los guiris: give me a chocolate!!!...nosotros le dijimos que no teniamos y ella no paraba de repetir la frase sin parar. La verdad es que teniamos, pero sabemos que darles dulces a los niños es añadir más problemas a su salud dental, y preferimos darle conversación. Le preguntamos su nombre, no contestó en perfecto inglés, si hoy no tenia cole, y ahí nos contestó en nepalí, suponemos que decia que no pues era domingo. Nos despedimos de ella y seguimos camino.

Después de cruzar un templo y bajar un montón de escaleras llegamos a un punto donde debiamos cruzar la carretera por donde subimos en bus dos días antes. Paramos a tomar una coke en un barecito donde habia un militar sentado ( hay muchos por la zona pues hay zonas de instrucción y cuarteles) y estuvimos con él y el chico del bar de conversación un ratillo. A los nepalís les encanta preguntar de donde eres, cuantos dias vas a estar en su país...pues además muchos chapurrean bastante inglés.




Con el militar y el chico del bar hablamos de los trekings por Nepal y nos dieron sus consejos de donde ir. También de fútbol al decirles que eramos de Barcelona, y es que hay muchos seguidores del Barça en el país, pero muchos más del Manchester United, curioso.

Siguiendo camino nos adentramos en un bosque de pinos y eucaliptos enormes, y al poco vimos a lo lejos nuestro destino, el Templo. Antes en el camino nos cruzamos con una pareja que iba en moto. En seguida él nos preguntó lo de siempre y nos dijo que era superfan del Barça y Luis Enrique, y que trabajaba en el aeropuerto, que igual por allí nos veiamos!!!, jajaja...




Ya casi en la puerta de acceso al pueblo que da paso al templo paramos a comer algo de fruta y pasaron unos Scouts!!!, no pude reprimir mi vena Scout y les saludé, les hizo nucha gracia cuando les dije que yo también lo era ( pues nunca se deja de serlo), y a su monitor le pedí hacernos una foto juntos.



La subida al templo, previo pago, es una sucesión de tiendas de artesania local, como en muchos otros lugares. El Templo de Changu Narayan es considerado el más antiguo de Nepal y está formado por varios templos y estatuas, pero el principal destaca por su belleza. Seria porque había poca gente o por la tranquilidad del lugar que allí nos sentamos un buen rato relajados.






Desde allí un bus nos dejó de nuevo en Bhaktapur, y de allí cogimos otro hasta Kathamdú. Volvimos al hostel donde habiamos estado a nuestra llegada, pues nos guardaban allí las bolsas grandes.

Nos esperan dos días más en la capital para acabar de solucionar el tema del visado para India, y de paso organizar el traslado a Pokhara, ya en la zona del Anapurna, donde queremos hacer un treking de varios días por la zona.

Os lo contaremos pronto.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Kathmandú



La plaza Durbar es la plaza principal de las ciudades en Nepal y donde se concentran la mayoria de templos y edificios importantes. Como lugares turísticos que son hacen pagar a los guiris por acceder a ellas, y visitar sus templos, algo que diriamos que podria ser normal si no se tratara de una plaza pública en medio de la ciudad.





Como nuestra idea era visitar la plaza en si misma y no sus templos y museos por dentro hemos intentado, como algunos blogs aconsejan, hacernos los despitados y pasar como si nada, pero nos ha pillado, jijiji..les hemos contado que ayer estubimos y ya pagamos, que nos habiamos dejado el ticket en el hostel, ...pero nada.

Queriamos ir a "freak street", famosa calle en sus mejores tiempos por los hippies que allí se acomodaban, que estaba justo al otro extremo y nos ha tocado dar toda la vuelta por fuera. Antes un " supuesto guia" nos habia dicho que él nos colaba por calles adyacentes, pero eso supondria claro algo de dinerillo en compensación, y para eso ya sabriamos hacerlo solos.

Y así lo hemos hecho, hemos ido por unas callejuelas no controladas por los guardias y sin querer, mira por donde, estabamos en medio de la plaza sin pagar, jajajaja....
La plaza Durbar es un hervidero de gente que vende, reza, se sienta a ver pasar el tiempo o simplemente está allí. ¿ Y quien aparece de repente?.. el guia de antes!!!. Nos dice que como es que estabamos allí en medio!!!, jajaja...le hemos contado una milonga que se nos ha ocurrido al momento, más que nada ni fuera a avisar a los polis, y como nos intentaba vender sus servicios de guia, le hemos dado un ratillo de cuerda diciéndole que mañana le buscariamos para hacer la visita..que pillines.





Después de dar vueltas por allí nos hemos ido a comer algo antes de ir a visitar la Boudha Estupa que está a unos 7 kilómetros del centro de Kathmandú.

Para ir allí lo más económico es coger un bus local, pero cuando hemos llegado a donde salen hemos visto que de bus nada, son minifurgonetas de los pitufos, donde hemos llegado a ser 17 dentro!!!!... increible pero cierto. Cierto es que ir y volver nos ha costado 70 céntimos de euro los dos.





La Boudha Estupa es la más grande del mundo, dicen ellos, y la más venerada por todos los budistas tibetanos. Tras pasar por taquilla, claro está, pasas al recinto que parece una ciudad, donde se encuentra la estupa en el centro, e incluso se puede subir a su primer piso. La rodean varios templos, montones de tiendas y restaurantes, así como callejuelas llenas de gente que va y viene hacia el templo.






Alrededor de la estupa la gente camina en el sentido de las agujas del reloj mientras hacen girar las ruedas de las oraciones y recitan sus mantras, muchos de ellos monjes. Otros hacen sus pregarias y rituales budistas antes los templos o las imágenes. Sólo sentarse un rato y observar todo aquello es una maravilla. Desde lo alto de uno de los templos hemos visto las primeras cumbres nevadas del Himalaya!!!.






Tras pasar un buen rato allí hemos vuelto en  minifurgoneta al centro, que experiencia, jajaja...


Cenamos donde ayer, que estubo muy bien y al hotel a preparar la bolsa para mañana. Nos vamos cuatro dias a recorrer unos pueblos del valle de Kathmandú, empezando por Bhakturpar, una vez allí veremos que dirección tomamos pues son varios los pueblecitos.

Os lo contaremos!!!.

martes, 3 de febrero de 2015

Ya estamos en Nepal!!!!


Ya estamos en Nepal!!!

Se nota, y mucho, que hemos cambiado de país y de zona, pues así como en el este asiático los cambios de país se han notado menos por sus ciertas similitudes en gentes, costumbres y cultura, aquí en Nepal ya es otra cosa realmente diferente.

Lo notamos mucho al tomar el vuelo a Kathmandú desde Kuala Lumpur, donde el 98% de los pasajeros eran nepalíes que no paraban de hacerse fotos dentro del avión, y al llegar al aeropuerto ya ni digamos, pues sus infraestructuras son muy básicas y diriamos que anticuadas.

Llegamos de noche, y con frio, al hostel en un taxi digamos que un poco destartalado, pero la mayoria son así, vimos una ciudad oscura,con muchas calles de tierra y en Thamel, el barrio donde nos alojamos cuatro locales apenas abiertos a las 9 de la noche. Ya nos avisó el taxista que a las 11 cerraba todo y las calles se quedaban desiertas.

Al despertar nos acoje un día soleado que nos depara la primera sorpresa de algo que ya estabamos avisados, no hay luz!!. Los cortes de luz son corrientes. Pero la ducha tiene agua caliente!!!!, algo no siempre habitual.

El primer objetivo del día es ir a la Embajada de India para informarnos de lo que necesitamos para el visado. Llegamos paseando en pocos minutos por unas calles de tierra con mucho tránsito y mucho polvo, algo habitual aquí también. Hay poca gente en la cola y como al lado hay un sitio que preparan todos los papeles al momento, hemos podido presentarlo todo hoy...con lo que si todo va bien en una semana lo tendremos listo!!!.



Pasear por Thamel, el barrio más famoso y turístico de la ciudad es encontrarse con infinidad de tiendas de ropa de montaña, agencias de turismo, venta de fulares y phasminas, mucha vida y colorido, pero excesivamente turístico.

Después de comer nos hemos ido andando hasta el Templo de Swayabhu dando una buena caminata, atravesando barrios más auténticos de la ciudad donde la gente hace su vida completamente ajena al turista. Hemos cruzado un rio, lleno de basura por cierto, casas muy humildes, escuelas,...hasta llegar al templo, donde hay que subir 352 escalones para llegar a él.







La gran escalinata te deja al pié de una gran estupa circular coronada por una estructura dorada donde en su interior pequeñas campanitas suenan movidas por el aire, todo ello rodeado de las típicas banderas de oración tibetanas de color blanco, azul, amarillo, rojo y verde, y como no de las ruedas de oraciones. A su alrededor pequeños templos con imágenes de budas tibetanos, gente haciendo sus ceremonias y ofrendas, muchas figuras y pequeños edificios preciosos, monos y unas vistas de la ciudad y las montañas increibles. Nuevamente vemos que estamos en un sitio radicalmente opuesto a los vistos hasta ahora, efectivamente estamos en Nepal.





De nuevo hacia Thamel callejeando por el rumbo que a veces te llevan las calles y otras veces el mayor o menor tráfico, descubriendo la ciudad. Nos sentamos a cenar, y a que las piernas descansen, momos ( parecidos a los dumplings chinos), patatas al curry y noodles salteados con verduras y carne de búfalo, todo buenísimo.

Y a descansar, el día empieza aquí muy pronto también. Mañana más.

domingo, 1 de febrero de 2015

Último día en Bangkok


Para despedirnos de la ciudad, nada mejor que una verdadera jornada Thai, bueno menos la cena que fué más bien española.

Por la mañana visita al mercado semanal de Chatuchac, uno de los más famosos de Bangkok, donde se vende de todo y los turistas llenas sus bolsas de ropa de imitación.
Dimos una vueltecita por parte de sus calles, pues es enorme, pero como no podiamos comprar nada, la bolsa no da para más, nos conformamos con cumplir con otra tradición del país: comer en un puesto callejero, esta vez arroz con pato.




Después el plato fuerte de la jornada: ver en directo combates de Muay Thai, el deporte nacional de Thailandia por excelencia.

Investigando por internet encontramos que los domingos en los estudios del Canal 7 de televisión se pueden ver gratis combates de Muay Thai, a la vez que los retrasmiten en directo, y allí que hemos ido.






Que pasada!!!...el ambiente es increible: la gente local chillando a cada golpe, apostando sin parar y jaleando a sus preferidos. Mientras, en una grada para turistas, pudimos ver prefectamente los combates. Es un deporte durísimo y espectacular, pero gran parte del show reside en la grada misma.

Vimos varios combates e hicimos muchas fotos y algunos videos; aquí os dejamos alguno para veais como se vive este deporte aquí.



Y ya para casita que toca recoger todo y hacer la bolsa, nuestros días de descanso en Bangkok se acaban. Mañana bien prontito volamos a Kathmandú (Nepal), con escala en Kuala Lumpur. Allí sigue nuestra aventura y desde allí os lo contaremos si los wifis lo permiten.

Nuestra estancia aquí ha sido como un intermerdio en nuestro viaje, hemos estado como en casa con Mónica y Artur ( gracias de nuevo), y nos hemos tomado los días con mucha calma, pero lo hemos pasado muy bien, que es lo que cuenta.

" La gon Bangkok".